viernes, diciembre 22, 2006

Orgasmo global

Hoy 22 de diciembre una pareja de artistas estadounidenses propone que todo el Mundo se una en un orgasmo planetario para hacer que aumenten las "buenas vibraciones" y la "energía positiva", y todo en favor de la paz.

Yo no me lo creo, pero independientemente de ello voy a contribuir, y si puedo varias veces. El orgasmo no tiene por qué venir de un polvo, así que tod@s podemos participar :-) Os animo a que vosotr@s hagáis lo mismo.


Más informacion: Global Orgasm

viernes, diciembre 15, 2006

Hasta el 80% de los orgasmos de las mujeres son por masturbación

De un artículo del diario La nueva España:

Hasta el 80% de los orgasmos de las mujeres más activas sexualmente son por masturbación, lo que convierte esta práctica en la principal fuente de placer sexual entre el colectivo femenino y en el método más eficaz para alcanzar el clímax durante su vida.


En mi caso no es el 80%, más bien el 99,99%. ¿Y en el vuestro?

Desesperación es ...

... lo que a veces se tiene cuando ves que tu vida sexual es tan limitada y aburrida.
... ver día tras día cómo te vas a dormir tú solo a la cama una vez más.
... lo que lleva a masturbarse compulsivamente.
... lo que lleva a masturbarse creativamente.
... lo que lleva a hacer experimentos como el del post anterior.
... lo que se siente cuando ves por la calle todos esos cuerpos tan deseables y sabes que nunca disfrutarás de ninguno de ellos.
... lo que te incita a entrar a un chat un día cualquiera y estar hasta las 5 de la mañana buscando vanamente alguien con quien satisfacer verbalmente tu calentón.
... como el anterior pero cambiando la palabra 'chat' por 'blog'.
... leer los blogs de otros y otras que se lo saben montar mejor.
... lo peor que puedes mostrar si pretendes acercarte a alguien que te ayude a dejar de estarlo.

Afortunadamente, es un estado pasajero (aunque recurrente). Si fuera permanente, se convertiría en un tormento.

sábado, diciembre 09, 2006

Dentro del miembro (y II)

Aviso: Lo que viene a continuación puede dar grima a algunas personas. Si eres fácilmente impresionable, no sigas leyendo.



Para todos los demás, sigo. Quizás recordéis un post anterior en el que hablaba sobre lo de meterse 'algo' dentro de la polla, y os conté que una vez lo hice para probar pero que no recuerdo cómo de agradable o desagradable fue. Eso significaría que no fue nada del otro mundo, pero en mi afán experimentador me decidí a volver a probarlo. Fue dos o tres días después de escribir el post, pero hasta hoy no he encontrado el momento de contarlo, y prefiero hacerlo para no dejar pasar más tiempo.

Tal como la otra vez hace años, el propósito de este experimento era ver qué se siente al meterse algo largo y fino dentro del pene. Como la otra vez, escogí un espaguettí, por ser largo, delgado, no rígido, y no tóxico al tratarse de un alimento. Lo primero que hice fué redondearle una de las puntas, royéndola con los dientes y comprobando con la yema de los dedos que no tenía aristas.

Me senté en la cama desnudo, y procedí a obtener una erección, por el simple método de meneármela con la mano hasta que tuve la polla lo suficientemente dura. Entonces, comencé a meter el espaguettí, pero no entraba, chocaba a los pocos milímetros de introducirlo. Me la meneé un poco más, hasta que conseguí que brotaran unas gotas de líquido preseminal y entonces volví a intentar introducirlo. El resultado fue el mismo, el conducto uretral no estaba suficientemente abierto. Así que volví a masturbarme, hasta llegar al borde del orgasmo, mientras mi polla estaba dura y palpitante. Entonces al fin conseguí pasar la barrera y comencé a introducir el espaguetti poco a poco, muy despacio.

Cuando llegó más o menos a la mitad de la polla, lo saqué completamente. Debido a la humedad de mis jugos se había vuelto de color blanquecino y textura harinosa. Lo combé un poco, y seguía tan flexible y duro como al principio, así que volví a meterlo sin temor a que se rompiera inesperadamente. Al hacer la operación de meter y sacar, sentía en la punta de la polla una sensación como de ganas de mear, muy curiosa. Seguí metiéndolo y al llegar al punto de antes (la mitad) seguí más abajo. No había ninguna resistencia y lo introduje un par de centímetros más.

Ahí volví a parar. La única sensación que notaba es la que he comentado antes, un ligero escozor en la punta, como de ganas de hacer pis. Entonces subí y bajé el espaguettí dentro de mi polla unas cuantas veces, muy suavemente, como si me pajeara por dentro. Después, lo deje fijo a una altura y lo giré dentro de mi polla varias vueltas. La sensación que tuve fue... ninguna, excepto la que ya he dicho. Seguramente ahí dentro no hay terminaciones nerviosas ni 'sensores' de placer, y por eso no sentía absolutamente nada.

Después de eso lo saqué del todo, fijándo con un dedo el punto del espaguetti que había quedado fuera, hasta ese momento, y así pude comprobar que me lo había metido una longitud ligeramente superior a la longitud total de mi polla.

Para terminar el experimento, me lo volví a meter un poco, hasta casi llegar a la mitad. Entonces, decidí terminar ya pajeándome hasta correrme con el espaguettí tal como lo tenía. Esperaba que saliera disparado, pero curiosamente salió despacio, entre el semen que brotó a chorros arrastrándolo con él.

Conclusiones:

- Placer obtenido: Ninguno adicional.
- Sensaciones nuevas: La de tener ganas de hacer pis.
- Riesgo: Moderado, si se hubiera roto el espaguettí.
- Probabilidad de que vuelva a repetirlo: Muy baja.


En resumen, que no tiene gracia ninguna, seguro que hay otras mil maneras 'distintas' de masturbarse mucho más placenteras.

martes, noviembre 14, 2006

Ocupado

No es que haya ligado y ya no esté libre... es que últimamente tengo un montón de trabajo, llego a casa rendido y lo que más me apetece después de cenar es irme directamente a la cama.

Y en la cama lo que hago básicamente es dormir. Algunas noches me he ido con la idea de deleitarme en el autogoce sexual, pero antes de que pueda excitarme me quedo dormido.

Tanto es así, que la semana pasada la pasé entera sin aliviarme ni una sola vez. De domingo a domingo, siete días!

Ayer que era día de descanso rompí la racha de los siete días anteriores, y me hice una pajilla antes de dormir, nada extraordinaria por otra parte; el placer del orgasmo fue suficiente y eyaculé una apreciable (aunque no exagerada) cantidad de semen que llevaba todos esos días acumulado en mis huevos.

Y poco más que contar... ¡ah sí! ¿Recordáis lo que os conté hace dos posts sobre un espaguetti? Pues no pude resistir la curiosidad y lo hice... cuando esté un poco más calmado os lo contaré con todo detalle, aunque os adelanto que no fue nada del otro mundo ni merece la pena.

martes, octubre 17, 2006

101 técnicas sexuales que deberías probar antes de morir

Para l@s que (al contrario que yo) hayáis follado tantas veces que ya os aburra y no sepáis que hacer, aquí tenéis este link (en inglés):

101 Sex Tricks to Try Before You Die

No me las he leído todas, y muchas no es que sean muy originales, pero está bien eso de tenerlas todas recogidas en una lista.

Visto en Meneame. Por cierto, a pesar del nombre, la temática de esta página no tiene nada que ver con mi blog, ja ja.

lunes, octubre 16, 2006

Dentro del miembro

El otro día repasando El Blog Rarito vi este post en el que aparece un vídeo de una chica sintética (generada por ordenador vamos, porque las tetas que tiene son 'tetones' y no 'teticas') en el que la susodicha le hace todo tipo de guarreridas a un anónimo varón también sintético.

Bien, japonesadas raras a parte, en un momento del vídeo la mencionada individua se hace con una especie de varilla (una aguja de hacer punto parece) y la introduce dentro de la polla del tío para a continuación hacerle una paja metiendo y sacando la varilla de su uretra.

Yo, queridas lectoras y lectores, he de confesaros que hace muuucho tiempo experimenté algo parecido. Cuando digo experimenté no quiero decir que me pasará sin más, y tampoco que una señorita de buen ver ejecutase alguna maniobra parecida sobre mi miembro. Fue cuando empecé a estudiar en la Universidad y pude tener una habitación para mi solo con su correspondiente intimidad. Hasta ese momento, vivía con mis padres en una pequeña ciudad compartiendo habitación con mi hermano, lo que limitaba mis experiencias masturbatorias a lo más básico, y preferiblemente en el cuarto de baño en lugar del dormitorio.

Que me desvío del tema. El caso es que al tener por primera vez en años un espacio que podía considerar solo mío dediqué una larga temporada a, como suele decirse, descubrir y experimentar mi cuerpo. Uno de esos experimentos consistió en probar "a ver que pasaba" si me metía algo dentro de la polla. Había una película española (creo que era Sé infiel y no mires con quien) en la que a uno de los personajes le metían un tubo en el hospital al ir a hacerse no-se-que prueba, y seguramente eso influyó en mi experimento. Por cierto, en la película el tubo ese lo metían de golpe, y por la cara que ponían los personajes (uno de ellos interpretado por Antonio Resines) era bastante doloroso.

Las primeras pruebas las hice con un trozo de papel higíenico hecho un rollo fino, de 5 o 6 centímetros de largo que lentamente introducía dentro de mi polla. Tenía un inconveniente, y era que al estar manipulandola a veces comenzaba a manar líquidillo preseminal que empapaba el papel y hacía que perdiera consistencia y no pudiera introducirse más de un par de centímetros. Hubo alguna vez que conseguí meterlo algo más y hacerme una paja completa. En el momento de la corrida el semen manaba lentamente, porque el papel impedía que saliera al chorro. Al salir arrastraba consigo el papelillo, y se notaba una ligera sensación de dolor que por ser poco intenso y de corta duración hacían la experiencia más o menos placentera.

El seguno intento fue con un espaguetti, de esos finos y alargados. Primero redondeé un poco uno de los bordes, para que entrara más fácil y no hiciera daño. Después, fui introduciéndolo dentro de mi polla totalmente erecta, poco a poco. En esta ocasión, metí un buen trozo, puede que ligeramente mayor que la longitud de mi polla, hasta que 'toqué fondo' y no seguí metiéndolo. Lo que vino después, no lo recuerdo bien, no es que me desmayara ni nada parecido, es simplemente que ha pasado mucho tiempo ¡y no me acuerdo!. Probablemente lo metería y sacaría un poco, suavemente, pero no recuerdo si sentí placer o dolor. Lo que sí recuerdo es que temía que se pudiera romper el espaguetti dentro de la polla, y tal cosa si llegaba a pasar sería muy chunga, así que desde entonces ya no he vuelto a hacerlo y ni siquiera he pensado en ello, hasta el día que vi el vídeo.


¿Y vosotr@s? ¿Habéis probado a meter "algo" dentro de vuestras pollas o las de vuestros novios/maridos/compañeros-sexuales?


P.D. Aquí, unas capturas del vídeo rarito que comentaba:



Editado: Según he visto en un comentario del post del Blog Rarito, esto de meterse cosas dentro de la polla es una parafilia que tiene nombre: Uretralismo. Pues eso...

martes, octubre 03, 2006

Cambio de ropa

Uno de los momentos en que suelo pajearme a veces es cuando me cambio de ropa. Por ejemplo, cuando vuelvo de trabajar y me pongo ropa más cómoda para andar por casa: Llego, me siento en la cama y me quito los zapatos y los calcetines, el pantalón, la camisa/camiseta y si el día estaba fresco el jersey. En ese momento estoy en calzoncillos, solo ese trozo de tela me separa de la desnudez total.

Si no hay nadie en casa y no tengo prisa, sigo quitándome esa única prenda que aun llevo puesta y entonces me quedo totalmente en pelotas. Normalmente no voy empalmado, porque vengo acabo de entrar de la calle y mi cabeza no va pensando en cosas calenturientas.

Entonces cojo mi en ese momento rídiculo penecillo y comienzo a acariciarlo y masajearlo, hasta que comienza a crecer y alcanza otra dimensión más manejable. Sentado en el borde de la cama mi mano empieza el consabido movimiento de la masturbación, arriba y abajo, acariciando todo el tallo del pene, desde la punta hasta la base. La excitación aumenta, me recuesto un poco sobre la cama, sin llegar a echarme del todo, apoyando mi cabeza en la cabecera de la cama, y sigo con los movimientos.

En esa postura más comoda(?) sigo meneándomela. Sujeto el glande entre el pulgar y el índice, y haciendo movimientos cortos estimulo esa zona, tan sensible. Puede que comience a brotar liquidillo preseminal, y en ese caso lo aprovecho para enbadurnar con él toda la zona a modo de lubricante, lo que hace que el placer aumente. También es posible que no salga, y continúe con la estimulación 'en seco', que sigue siendo agradable aunque quizás menos que con la lubricación extra.

Se acerca el momento del orgasmo, noto esa sensación como de que se están llenando los conductos del interior del cuerpo y van a desbordarse. Entonces justo antes de que brote el lechoso líquido pueden pasar varias cosas según lo que vaya a hacer con él:

- Puede que no haga nada, y simplemente me corra derramándome sobre la tripa o la propia polla: Es una guarrada, pero también lo más cómodo.
- Puede que tenga algún trozo de papel higiénico o pañuelo de papel a mano, preparado antes o no, y después de correrme me limpie con él, o directamente apunte con mi miembro encima y vaya allí todo el esperma.
- Puede que me levante, y polla en mano me dirija al cuarto de baño, donde terminar el trabajo corriéndome en la taza del water o en el lavabo.
- Otra opción que uso bastante es la de colocar un botecito de crema gastado (tipo nivea) sobre la tripa y apuntar a él en el momento de la corrida, recogiendo los siguientes chorros de semen.

Hoy he usado la última opción, y me he quedado tan agusto.

Después, he comido y tras ver un rato la tele, he vuelto a salir. Tenía cosas que hacer...

viernes, septiembre 29, 2006

Se acabó el parque...

... y todo lo demás. A finales de la semana pasada recibí un mail de mi amiga-con-derecho-a-roce en el que venía a decirme que quería que esa extraña relación que teníamos quería que fuera más seria. Yo le dije que no quería nada más serio, y ahí le pusimos punto final. Parece ser que ella buscaba un novio-como-dios-manda, y que lo del rollo este que teníamos no era lo que quería, o se había cansado de él.

Tal como yo pensaba y dije en algún comentario, esto tenía toda la pinta de ser el típico rollito de verano y así ha sido, casi con precisión astronómica, porque fue la semana pasada cuando comenzó el otoño y se acabó la relación.

Lo único que me jode es que ya tenía pensado un plan para pasar por fin al folleteo y me había comprado una caja de condones que ahora tendré que guardar en espera de una ocasión mejor, que seguramente tardará en llegar.

La noche del día en que confirmamos que lo dejábamos decidí "celebrarlo" con una buena paja estilo guarro. Desnudo sobre mi cama me masturbé con la mano a toda velocidad, pasando mi polla del estado fláccido al erecto en un instante. Mientras lo hacía recordé los mejores momentos con ella, desde los primeros morreos hasta los dedos que le hice, con sus gemidos y su forma de agarrase fuertemente a mi en esos momentos mientras me mordía la oreja. Cuando llego el momento de correrme lo hice sin ningún cuidado de recoger el semen en ningún sitio. Toda mi corrida fue a parar a mi vello púbico y mi tripa. Después me lo masajeé hasta que se secó, me puse el pijama y me dormí. Al día siguiente antes de ducharme todo el vello de esa zona estaba revuelto y medio de punta, por el "efecto fijador" del semen, ja ja.

Y además, me dijo que no necesitaba más amigos porque ya tiene muchos, así que ya no lo somos ni con derecho a roce ni sin él ni nada de nada. Tengo curiosidad por lo que hará si nos cruzamos un día por la calle. ¿Me saludará? ¿Me ignorará? Sinceramente, me importa un bledo.

Me debe 2 orgasmos, pero no pienso reclamárselos.

viernes, septiembre 15, 2006

Otro dedo en el parque

Con una semana de retraso (estoy muy liado últimamente) os cuento rápidamente lo que pasó el último viernes con mi amiga:

Quedamos por la noche a la hora de siempre donde siempre y nos fuimos a un bar a tomar algo. Las veces anteriores ibamos directamente al parque a darnos el lote pero en esta ocasión al volver de vacaciones teníamos cosas que contarnos.

En el bar nos tomamos unas copas sentados en unos sillones muy cómodos en la zona más al fondo y más oscura del local. Hubo alguna que otra sesión de morreos, todo muy normal. Al cabo de algo más de media hora nos fuimos de allí, y paseando tranquilamente llegamos al parque, en unos 10 minutos. Entramos en él y dimos un par de vueltas hasta que al final nos sentamos en un banco cerca de una fuente.

La cosa fue muy rápida. Empezamos de nuevo a morrearnos y casi enseguida ella se sentó a horcajadas sobre mis piernas, y seguimos besándonos mientras nos abrazábamos. Sus manos desataron mi camisa y comenzó a acariciarme el pecho. Yo hice lo mismo con las mías, las metí por debajo de su camiseta y masajeé sus tetas. Levanté las copas del sujetador y las metí debajo, y comencé a masajeárselas, pellizcando sus pezones de vez en cuando, lo que hacía que se acelerase su respiración.

En un momento dado su mano bajó a mi entrepierna y comenzó a abrirse camino hasta mi polla. Yo hice lo mismo con una de mis manos, empecé a bajarla hacía su zona íntima, pero me detuvo. Todavía no.... me dijo, así que la volví a subir a sus tetas. Ella comenzó a meneárme la polla arriba y abajo, con brío, y de vez en cuando me preguntaba ¿Sigo?, y yo le decía que sí. La verdad es que no me estaba dando demasiado placer porque la forma de cogermela (desde arriba, y sin tocar el glande) no era la más apropiada. Yo seguía centrado en sus tetas y en un momento dado retiró de esa zona una de mis manos y me la llevó hasta el borde de su falda.

Entonces la metí por allí dentro, primero palpé su vello púbico, y luego seguí hasta dar con su húmeda y cálida hendidura. Allí me recreé pasando mis dedos por todos los pliegues de su sexo, que estaba mojadísimo. Se lo acaricié haciendo círculos, y luego me centré en su agujerito. Empecé a meter y sacar los dedos de él, y de vez en cuando alguno de ellos le daba un toquecito a su clítoris. Cada vez que lo hacía ella daba un respingo, un gemidito contenido, y empezó a abrazarme más fuerte y a morderme la oreja.

Finalmente se corrió, y enseguida me pidió que apartara la mano. Tras tomar un respiro, nos recompusimos la ropa y nos fuimos.

Estuvimos muy poco rato, por una cosa que no he mencionado para no hacer pesado el relato anterior: Durante todo el tiempo que estuvimos allí no dejó de pasar gente: una señora paseando al perro, al que llamaba a gritos por su nombre. Adolescentes que iban o volvían de algún botellón. Chicos jóvenes que se paraban a beber en la fuente. Más gente paseando al perro...

En la primera interrupción, que coincidió más o menos con el momento en que mis manos empezaban a abrirse camino por debajo de su sujetador, los dos dijimos casi al unísono: Tenemos que buscar otro sitio con más intimidad. Así que a ver si le propongo algo que se me ha ocurrido: Resulta que muchos sábados (no todos) mis compañeros de piso salen por ahí de marcha (como es natural) y no vuelven hasta casi el amanecer. Podría invitarla a venir y aprovechar para retozar tranquilamente sin testigos incómodos hasta las dos o tres de la mañana, y luego acompañarla a su casa. Es casi lo mejor que puedo hacer, a parte del hotelito o el hostal, que se queda como segunda opción.

Que tengáis buen fin de semana y folléis mucho. O en su defecto practiquéis el onanismo con mucho deleite.

martes, agosto 29, 2006

Paja en casa ajena

Después de unas cortas vacaciones vuelvo a la (des)carga.

Durante algunos de estos días he estado visitando a un buen amigo mío que me ha dejado quedarme a dormir en su casa, concretamente en un sofá cama de su salón. Un par de veces aproveché para masturbarme. Hacerlo en otra casa que no es la mía es algo que me da bastante morbo, y siempre que tengo la oportunidad lo hago. A veces también me doy paseos en bolas por la casa de madrugrada cuando todo el mundo está durmiendo.

Las pajas en sí no fueron nada especiales excepto por la situación. Al hacer pis antes de irme a dormir aproveché para coger del baño una tira de papel higiénico de más o menos un metro de largo, que plegaba y me guardaba en el bolsillo trasero del pantalón. Después, ya en la cama comenzaba a meneármela con la mano de la manera acostumbrada, fantaseando con mi reciente amiga-con-derecho-a-roce hasta llegar al orgasmo. Entonces dirigía la punta de mi polla hacía una parte del papel higiénico doblado en 4 o 5 pliegues y descargaba mi esperma en él. Con lo que quedaba del papel me limpiaba los restos, lo enrollaba sobre sí mismo de forma que no se escapara nada y lo guardaba dentro de un zapato para no olvidarme al día siguiente. Al despertar y pasar por el baño, lo tiraba al retrete y se acabó, una vez más no dejé ninguna huella de que mi polla hubiera estado allí, ja ja.

¿A vosotr@s también os pone hacerlo en otra cama que no sea la vuestra? No estoy hablando de sitios raros (de eso postearé otro día :), tan solo de una cama o habitación que no se la que usáis normalmente para similares y placenteras actividades.

P.D. Por problemas de "agenda" no voy a poder quedar con mi amiga hasta la semana que viene, así que no habrá actualizaciones sobre mis progresos con ella.

domingo, agosto 06, 2006

Dedo en el parque

Después de lo del viernes ayer volví a quedar con mi amiga para ir al cine. Antes de salir de casa decidí hacer como en la película de "Algo pasa con Mary", me hice una paja en el cuarto de baño para ir 'descargado' y no calentarme hasta extremos molestos como el día anterior. Por cierto, cuando me corrí el chorro de semen lo tuve perfectamente localizado, no me paso como a Ben Stiller en esa película, ja ja.

Tras esperarla unos pocos minutos llegó al cine. Iba vestida con una especie de traje de chaqueta y pantalón negro, un top rosa pálido con escote parecido al del día anterior, y sujetador negro. Entramos al cine y pese a lo que muchos penséis, ahí no paso casi nada, algún morreo, alguna caricia, algún abrazo, pero básicamente estuvimos atentos a la película, la última de Roberto Begnini, muy recomendable por cierto.

Después del cine volvimos al parque de la noche anterior, que está a pocos minutos andando. Cuando llegamos y mientras buscábamos un sitio para sentarnos noté dos diferencias respecto al día anterior: Había menos gente pululando (botelloneros, paseaperros, deportistas) y más farolas encendidas, más luz. Nos fuimos al recinto con los toboganes al lado de un matorral y comenzamos con nuestras actividades buco-manuales.

Empezamos con los acostumbrados morreos y rápidamente las manos de ambos empezaron a recorrer el cuerpo del otro. En ese momento ella sacó el chal que tan práctico había resultado la vez anterior y nos lo echamos por encima. Así ocultos a miradas indiscretas, rápidamente llegamos al punto donde nos habíamos quedado la noche de antes, con nuestros pechos desnudos, piel contra piel, mis manos masajeando sus generosas tetas y ella pasando sus manos por el pelo de mi pecho. De vez en cuando hacía una incursión dentro del chal y besaba y lamía sus pezones, notando como se aceleraba su respiración al hacerlo. En un momento dado ella se acerco mucho a mí, y se sento a horcajadas en el banco, con las piernas abiertas. Entonces decidí hacer un avance, comencé a acariciarle la parte de fuera del muslo, hacia el culo. Como no oponía resistencia las caricias se desplazaron a la zona interior del muslo, y seguía sin resistirse, por lo que pase a acariciarle la zona de su entrepierna, por encima de la ropa. Al pasárle la mano por encima de cierto punto, su respiración cambiaba, así que seguía insitiendo en él. Ella comenzó también a hacer lo mismo conmigo, pasó su mano por encima de mi paquete, apretándolo. Comenzó a desabrocharme el cinturón y el botón del pantalón, y yo me adelanté bajándole la cremallera del suyo y metiéndo ahí mi mano. Mi dedo alcanzó su rajita, lo metí en ella y comencé a moverlo. En esa posición que estábamos (uno sentado frente al otro) no me era posible profundizar mucho, pero parecía ser suficiente porque una vez más su respiración se aceleraba. Ella tampoco perdía el tiempo y su mano por fin alcanzó mi polla, que tocó y agitó un par de veces. Entonces comenzó a echarse sobre su espalda hasta que casi se puso horizontal sobre el banco, y yo me dirigí hacía su sexo. Iba a bajarle el pantalón, y en el momento en que ya veía su vello púbico una ráfaga de viento nos hizo darnos cuenta de que el chal se había caido. En ese momento no había nadie por allí, pero constantemente se oían voces en los alrededores, y además no estaba demasiado oscuro, así que casi a la vez dijimos: 'Mejor no', y se reincorporó y nos volvimos a tapar con el chal, mientras nos abrazábamos y hacíamos una pausa.

En ese momento apareció por un camino a pocos metros un coche de la policia municipal, con las luces de posición puestas, que pasó despacio y parece que se paró un poco más allá. Rápidamente nos abrochamos todo lo que nos habíamos desabrochado por si venían a ver que estábamos haciendo. ¿Había avisado algún vecino de los alrededores de que había una pareja en el parque haciendo actividades de escándalo público? ¿O era casualidad? Parece que era esto último, porque a los pocos minutos habían desaparecido, pero nos dimos un pequeño susto.

Después de eso, miramos la hora y nos dimos cuenta de que se acercaba su hora límite. Entonces ella dijo, 'bueno, ¿nos despedimos?' y volvimos a lo que estábamos, pero esta vez se sentó a horcajadas sobre mis rodillas y no sobre el banco, y lo primero que hice fue hundir mi cara entre sus pechos, y luego lamerle de nuevo los pezones. En esa postura más cómoda, ella reanudo su incursión en mi entrepierna, y yo hice lo mismo. Alcanzó mi polla y comenzó a moverla como podía, porque la estaba agarrando desde arriba y estaba aun atrapada por mi ropa interior. Yo por mi parte, metí de nuevo mi dedo por la bragueta de su pantalón y por sus bragas, y esta vez sí, mis dedos llegaron a su sexo. Lo tenía húmedo y lubricado, y mi dedo entró sin ninguna dificultad, y comencé a moverlo en círculos. Como antes, ella comenzó a respirar más fuerte, y yo mientras tanto ya había localizado su clítoris, y comencé a hacer circulitos con mi dedo sobre y alrededor de él. Ella aumentó las sacudidas de mi polla, y yo puse en escena un segundo dedo, de forma que mientras con uno penetraba en su cuevecita del placer, con el otro seguía masajeando su pepitilla. Aquello debió ser demasiado para ella. Soltó mi polla y se abrazó a mis hombros con sus dos manos. Las respiraciones fuertes pasaron a ser gemidos y jadeos, y yo seguía moviendo mis dedos allí abajo mientras ella se aferraba contra mí y movía su pelvis. Sus gemidos se hacían cada vez más acelerados y de la misma forma yo aumenté la velocidad de mis movimientos. Finalmente, despueś de unos instantes, alcanzó el orgasmo, pude notarlo en sus grititos y en cómo se contraían los músculos de la zona que estaba tocando. Justo después de que se acabara, yo seguía moviendo mis dedos y me los apartó rápidamente, me pidio que parase. Mientras respiraba aceleradamente, me pareció oirla decir 'esto del parque tenemos que arreglarlo'. Tras darnos unos besos más, nos recompusimos de nuevo y nos fuimos del parque. Yo aun iba erecto, pero lo estaba llevando bastante mejor que la noche anterior, parece que la paja que me hice antes de salir me fue bien.

La acompañé hasta cerca de su casa, y antes de despedirnos definitivamente nos metimos en un portal a darnos el último morreo. No lo había dicho, pero la próxima semana tanto ella como yo nos vamos de vacaciones, cada uno por su lado, y no nos volveremos a ver hasta finales de agosto.

Cogí un taxi que me llevó a casa, y como otras veces me hice la paja de turno, aunque esta vez no la necesitaba tanto como la noche anterior, sino que fué más por la costumbre. No me importó que ella tuviera su orgasmo y yo no, la verdad es que disfruté haciéndole ese dedo, aunque seguro que no tanto como ella, pero ya habrá tiempo para un polvo en condiciones, así le he demostrado que no busco solo mi propio placer, sino también el suyo.

Y eso es todo por ahora...

sábado, agosto 05, 2006

Más avances con mi amiga

Anoche volví a salir por ahí con mi amiga-con-derecho-a-frote. En esta ocasión pasamos de ir a ningún bar y fuimos directamente a dar una vuelta por un parque. El plan era recorrérselo dando paseos de arriba abajo haciéndo de vez en cuando alguna parada para descansar y, je je, darnos el lote.

Llegue a donde habíamos quedado y desde allí nos encaminamos al parque, y mientras caminábamos nos contamos cómo nos había ido la semana. Iba vestida con una falda y una chaqueta de color rojo, y debajo de la chaqueta un top blanco con escote, que mostraba un generoso canalillo y dejaba adivinar sus pechos blancos; evidentemente no ha tomado el sol en top-less este verano.

Llegamos al parque, nos adentramos en él y la primera parada fue un banco debajo de un par de árboles. Allí estuvimos un rato besándonos y sobándonos pero solo de cintura para arriba y por encima de la ropa. Hacía viento, frío para ser agosto, y decidimos buscar otro sitio más resguardado.

Mientras paseábamos nos cruzamos con varias personas a esas horas de la noche: Dos o tres paseando al perro, un tío haciendo footing, una pandilla haciendo botellón... al final encontramos otro sitio, en una especie de recinto donde había toboganes y balancines. Nos sentamos en otro banco y lo mismo de antes. Besos y caricias, aunque esta vez se pusieron más interesantes. El viento seguía soplando y ella sacó un chal y nos lo echamos por encima cubriéndonos los dos. Aprovechando que nadie podía ver lo que pasaba debajo, metí una mano por debajo de su top y comencé a masajearle un pecho. Al principio por encima del sujetador, y luego le bajé un tirante y con su ayuda el pecho quedó liberado. Se lo apretaba con mi mano, que apenas podía abarcarlo todo, y de vez en cuando le acariciaba el pezón y se lo pellizcaba. Cuando hacía eso su respiración se aceleraba y echaba la cabeza hacia atrás. Yo bajé la mía y le lamí el pezón, y pude ver su teta por primera vez, porque hasta ese momento solo se la había tocado. Me gustó :) blanca, redondita, de tamaño normal tirando a grande. Su pezón era rosita y pequeño, que son los que más me gustan. Estuvimos un rato así y entonces se oyeron voces y aparecieron por allí unos tíos hablando a gritos y otro paseando al perro. Junto con el aire frío que hacía nos cortó el rollo y decimos cambiar otra vez de sitio. Se metió la teta en el sujetador mientras la tapaba con el chal, y volvimos a andar.

Esta vez estubimos andando mucho rato hasta encontrar un sitio que nos gustara. Pasamos por sitios donde habíamos estado antes, incluyendo a los del botellón que allí seguían. Al final nos sentamos en otro banco, ella a horcajadas para que el viento no le levantara la falda y yo al lado.
Seguimos más o menos donde lo habíamos dejado antes, empezamos a morrearnos y en seguida tenía mi mano sobre su pecho desnudo mientras ella me desabrochaba la camisa y me pasaba la suya por el pecho. De nuevo escondidos bajo el chal, ella me desabrochó la camisa completamente y se libero el otro pecho. Nos acercamos mucho mucho, para que se tocaran nuestras pieles, sus pechos contra el mío. Eché un vistazo y el panorama era maravilloso, sus dos tetas redonditas y aplastadas, uhmm. A todo esto, empezó también a pasar gente por allí. El inevitable paseando al perro, dos tíos hablando por el móvil a gritos, tres tías que se reían como tontas, pero nosotros estábamos a lo nuestro. Seguiamos besándonos y acariciándonos, yo sus pechos y ella el mío. En un momento dado me dió la impresión de que ella, que estaba sentada a horcajadas en el banco, se refrotaba sobre el moviendo las caderas adelante y atrás. En uno de esos momentos también, su mano bajó hacia mi entrepierna y la palpó dos o tres veces por encima. Seguro que pudo notar la erección que llevaba, pero no pasó de ahí. Seguimos un poco más con lo mismo y me pareció oirla decir 'uff, que calentón'. Pero la cosa no pasó de ahí, podía hacer hecho algunas cosas pero en ese momento no se me ocurrieron, como llevarle mi mano al paquete para que siguiera tocando, o llevar la mía debajo de su falda, pero estuve lento. Entonces dijo '¿Quedamos mañana?' Y le dije que sí, (y dentro de un rato me iré al cine con ella).

Después de eso, nos fuimos a casa. En esta ocasión pude coger un taxi y llegué a la mía enseguida, con mucha molestia en la zona baja porque además del calentón llevaba la vejiga llena, así que antes de irme a dormir procedí a vaciar fluidos. Primero oriné y luego me hice la consiguiente paja. Enseguida me corrí, de forma casi dolorosa, y el semen salió de forma explosiva, muy líquido y en tres potentes chorros que salieron a casi medio metro de altura. Es lo que pasa cuando la excitación dura mucho, que luego las eyaculaciones son como surtidores.

Ahora retomaré el plan de ir a un hostal o pensión, porque ya parece que ella ha cogido confianza suficiente para hacerlo en condiciones. Además, mientras hablábamos en un momento me preguntó así de forma indirecta si alguna vez me quedaba en casa solo, así que a la primera oportunidad que tenga se lo propondre...

domingo, julio 30, 2006

Poco que contar

Este fin de semana mi amiga-con-derecho-a-roce no podía quedar, así que no ha habido sesión de magreo ni avances lentos o rápidos en el camino hacia la cama.

Lo que sí que ha habido esta última semana ha sido la paja de rigor justo antes de irme a dormir, y los dos dias del fin de semana también antes de levantarme. En todos los casos ha sido de la misma forma, a mano sin añadido ninguno, ni aparato ni lubricante ni ná. Echado encima de la cama, a oscuras, mi cuerpo desnudo al calor de la noche, aliviado ocasionalmente por algún ligero movimiento de aire que se colaba por la ventana abierta y la persiana a medio abrir. Si tuviera algún vecino cotilla dotado de algún aparato capaz de ver en la oscuridad le habré dado unos espectáculos magníficos, je je.

En casi todas las ocasiones mi pene no estaba erecto, ni completamente fláccido, debido a que unos minutos antes había estado mirando fotos de diosas de la belleza, y reaccionando en consecuencia. Es por eso que con solo acariciar mi miembro suavemente entraba en funcionamiento hasta alcanzar su esplendor, y a continuación seguía manejándolo para que me procurara el placer que esperaba de él.

Mi mano derecha lo movía arriba y abajo lentamente, sujetándo entre el pulgar y el índice el glande, rojo y palpitante. El movimiento seguía y seguía sin cesar, y aumentanto solo ligeramente el ritmo. Después de uno rato, comenzaban a manar los jugos que confirmaban que pronto pasaría lo que da tanto placer. Mientras llegaba, disfrutaba de la sensación que me subía por toda la columna y hacía que empezara a retorcerme.

Y así, de esa forma tan sencilla y sin ningún artificio como en otras ocasiones, alcanzaba unos deliciosos orgasmos, no más intensos que otras veces, pero no por ello menos agradables. El resultado de la explosión lo vertía en un tarro de crema de manos ya gastado, con la luz temporalmente encendiad, para que nada se fuera a donde no debía y dejara huellas que no quería.

Y después, me daba la vuelta y en seguida dormía.


P.D. Gracias por los consejos y comentarios de posts anteriores. A l@s que tenéis blog os he puesto un link en la columna de la izquierda, si alguien no quisiera estar, que me lo diga y lo quitaré.

martes, julio 25, 2006

Carne...?

Observad esta foto (pinchar para agrandar):











Chicos y chicas... ¿no os da cierto repelús la segunda individua por la izquierda? A mi mucho, me trae a la memoria imágenes de los campos de concentración nazis, aunque parece que a la de la foto nadie le ha obligado a estar así.

¿Cómo es posible que sigan desfilando por la pasarelas chicas así, para ejemplo de niñas de mente todavía inmadura? ¿Cómo es que las dejan hacer sesiones fotográficas como esta? Vale, en este último caso puedo comprender que la audiencia a la que va dirijida no es precisamente la misma que en el primer caso, y además se me puede incluso criticar que estando en contra le haga publicidad, pero no he podido resistirme, la carne es debil, y la voluntad para resistirme a ponerlo, también.

Mensaje para las que se les pase por la cabeza que así son mas guapas: De las cuatro, a mi la que más me gusta es la tercera, la rubita.

Y seguro que no soy el único.


La galería completa, aquí. Fijaros bien en la susodicha, que bracicos, que muslos sin chicha, parecen palillos que se vayan a romper. Aggghhhhh

martes, julio 18, 2006

Progreso lento

El fin de semana pasado salí de nuevo con mi amiga-con-derecho-a-roce. Volvimos a quedar en el mismo sitio y a la misma hora, porque está muy bien para darse el lote: llegas, te pides una bebida, te sientas en unos silloncitos pequeños y juntos en un sitio a medio oscuras, y hala! a darle a la lengua y al manoseo. En esta última actividad ella me abrió un par de botonos de la camisa y me acariciaba el pecho, y yo hacía lo mismo con ella. Abrí un par de botones de su blusa y metí la mano por el hueco, y como pude le masajeé un pecho, aunque tenía el sujetador y no podía palpar su piel. Ella medio cerraba la camisa para disimular un poco y que la gente de alrededor no notara que le estaba sobando la teta :-) En eso no hay mucha más novedad, fue todo parecido a la semana pasada. Estuvimos un par de horas en el sitio ese y luego nos fuimos a pasear por las calles del centro de la ciudad, avenida a arriba avenida abajo, agarraos de la cintura el uno a la otra. Y de vez en cuando una parada para darnos algún que otro morreo.

Hasta ahí nada nuevo. Lo bueno vino en una de esas paradas, que coincidió que era un sitio rodeado de arbustos por el que no pasaba casi nadie, y desde fuera no se nos veía apenas. Nos sentamos en un banco y comenzamos a besarnos como antes, aun más pegados si cabe porque allí no había tantos ojos que pudieran vernos. Volvimos a abrirnos los botones de la camisa, y mientras ella acariciaba mi pecho yo hacia lo mismo con los suyos. La novedad es que se las arregló para bajarse un poco el sujetador y entonces pude tocarlo en toda su magnificencia, piel, carne blandita, pezón que empezaba a ponerse respingón... Otra parte de mi anatomía hacía rato que estaba también respingona, y seguíamos besándonos, y notaba como su respiración se aceleraba y se hacía más fuerte cuando recorría su pezón con mis dedos. Pero cuando estábamos en lo mejor apareció por allí alguien y ella se tapó y se abrochó rápidamente.

Cuando pasó el 'peligro', ya no pudimos reanudarlo, dijo que tenía que irse a casa, que sus padres se iban de viaje al día siguiente y le habían puesto hora de llegada. Y además parece ser que su madre en particular es muy chapada a la antigua, y lo que no entendí bien es si la hora de llegada era solo ese día porque se iba de viaje, o es así siempre. Pero bueno, la despedida fue cordial, a la chica no se le veía nerviosa ni arrepentida ni nada de nada. Así que paró un taxi, nos dimos un último beso en los morros y nos despedimos.

Y yo, como la semana anterior, me quedé allí con un calentón del 15 y lo que los yankis llaman 'blue balls', o sea, huevos hinchados y doloridos. En esta ocasión al llegar a casa media hora después se me había bajado la erección pero no el dolor, así que me hice un buen pajote para calmarlo, y la verdad es que me quedé muy a gusto. Después, ya más calmado rememoré lo que había sido la noche, y como el dolor no se había ido del todo me volví a masturbar, y me corrí en el mismo sitio que antes, un botecito de crema tipo nivea ya gastado. Después de esa, ya me quedé dormido como un troco.

Conclusión: Parece que lo de follarme a mi amiga va a ir más lento de lo que esperaba, con pequeños avances cada semana. Esta fue tocarle un pecho desnudo, la siguiente igual es afianzar lo del tocamiento pectoral y empezar con debajo de la cintura (?), y así poco a poco. Por otra parte, tengo que enterarme bien de eso de la hora límite, porque si es así, tendré que aprovechar mejor el tiempo, e intentar progresar un poco más rápido.

Y en fin, todo lo que vaya pasando lo iré contando por aquí, por si a alguien le interesa.

martes, julio 11, 2006

Fin de semana pasado

Este último fin de semana quedé de nuevo con mi amiga-con-derecho-a-roce (usaré este término a partir de ahora porque el de que no-está-buena-pero-sí-follable es algo despectivo).

Fuimos a un bar que no conocía en el que sirven cócteles en plan tropical, adornados con sombrillitas de papel y pinchos de frutas. El sitio tenía dos pisos, uno en la planta calle y otro en un piso inferior, con poca iluminación ambiental y mesitas que tenían 2 o 4 sillones pequeños y muy juntos. La cosa prometía.

Pedimos un cóctel cada uno y estuvimos hablando durante un rato sobre cómo nos había ido la semana y tal. Ella llevaba una camiseta negra de manga corta con un amplio escote, pero era amplio a lo ancho y no a lo alto, por lo que según como se lo estirase, o no le veía el cuello y sí los hombros, o estos desaparecían y le veía el canalillo de sus pechos, que por cierto era bastante bonito y excitante.

En un momento dado, casi sin mediar mas palabras pasamos a hacer lo que se conoce como 'darse el lote' :-) Empezamos dándonos unos morreos largos y pausados, sin prisa ninguna, que de vez en cuando se iban al cuello. En la mesa de al lado había otra pareja dedicada a la misma actividad en la que estábamos nosotros, y creo que de vez en cuando nos echábamos alguna mirada cómplice :-)

Cuando la temperatura iba subiendo, empezó a abrazarme fuertemente atrayéndome hacía ella, y aplastando sus blandos pechos contra el mío. Respirábamos más fuerte y sus manos empezaron a recorrer mi pecho por fuera de la camisa, aunque hubo un par de veces que pasó un par de dedos entre los botones. Yo, a cambio, le sobaba un pecho con una mano, y en un par de ocasiones mis besos bajaron a su escote. En otro momento, metí mi mano por dentro del amplio escote y la puse en su hombro, tocando su piel, y la bajé levemente hasta donde comenzaba su teta, que se notaba por la blandura de la carne de esa zona.

La cosa no pasó a mayores, mi mano no bajó mas hacia el resto de su pecho, entre otras cosas porque lo llevaba tampado, estábamos todavía sentados girados de medio lado, y además en un sitio público, con la otra pareja en la mesa de al lado.

Después de un rato, me dijo que tenía sueño y quería irse a casa, porque había madrugado (era el viernes, día de trabajo), así que nos levantamos y nos fuimos. Al hacerlo yo, que estaba erecto casi desde que nos habíamos sentado, tuve que hacer una poco discreta maniobra de recolocación del miembro, que estaba apuntando hacia un lado y me molestaba dentro del pantalón.

Nos despedimos y nos fuimos cada uno a nuestra casa. Al llegar a la mía tenía intención de hacerme la paja del desfogue, pero de la caminata ya se me había bajado el calentón, y me metía a dormir en la cama sin hacermela. Cuando nos marchábamos sí que me la hubiera hecho a gusto, pero estaba en medio de la calle en una zona de marcha, y claro, no era plan.

Me quedé contento, el que no haya puesto pegas a que le metiera mano es un avance, una o dos sesiones más de lote y yo creo que será mia, o yo de ella, como dice la ranchera.

lunes, julio 03, 2006

Record absurdo

El otro dia no se donde leí que el "record" del mundo de masturbaciones masculinas las tenía un tio de Ucrania (creo recordar) con 34 pajas. Lo que no explicaban era como y donde se baten esos records. (¿quizás una versión salidorra de los Guiness?)

El caso es que me acordé de mi record particular, que establecí en 7 pajas en un día cuando tenía 15 o 16 años. Este fin de semana me acordé de ello y decidí intentar batirlo. El sábado me levanté temprano (no para hacer esto, coincidió así) y me puse a ello. Durante la mañana, antes de la hora de comer, me hice cuatro, más o menos una cada hora. Todas ellas de la forma clásica, usando solo la mano. Después de comer y hasta más o menos las 6 de la tarde, me hice otras tres, y así igualé mi record particular. A esa hora me fui a comprar cuatro cosillas, y cuando volví me hice otra más, antes de cenar. Esta me costó mucho, le daba y le daba y no sentía nada, pero tras varios minutos conseguí correrme. La última me la hice antes de dormir, haciendo un total de 9 y batiendo así mi marca.

La forma de hacerlas fue, como ya he dicho, con la mano, aunque en algunas me ayudé lubricando con jabón. Las corridas eran, obviamente, cada vez menos abundantes. Las últimas eran poco más que un escupitajo de esperma, pero en cuanto al placer, podría decir que además de la cantidad también hubo calidad, la mayoría de ellas fueron tan placenteras como esas que me suelo hacer cada dos o tres días.

De momento no tengo ganas de volver a batir este record, que no deja de ser un tanto absurdo.


¿Cuál es vuestro "record"? ¿Qué edad teniáis cuando lo establecistéis?

lunes, junio 26, 2006

Lo que pasó y no pasó el viernes

Para los que tengan prisa por saberlo:

No follé.


Para los que no tengan prisa y quieran saber qué más pasó:

El viernes pasado quedé con mi amiga para ir al cine, a la última sesión. Antes de salir de casa cogí un par de condones por lo que pudiera pasar, y para allá que me fuí.
Nos metimos a ver la película, y a la hora y media o así me dijo que le estaba entrando sueño, y se apoyó en mi hombro, pero no pasó nada más. Otra hora después, terminaba la peli (duración aproximada 2h30') y nos fuimos a un bar a tomar algo. Estuvimos comentando un poco la película y en un momento dado la conversación giró y estábamos hablando de nuestras vidas amorosas recientes. Acabamos dándonos unos morreos y nos fuimos del bar. Estuvimos paseando por las calles de los alrededores parándonos de vez en cuando a seguir besándonos mientras nos abrazábamos.

Después de dos o tres veces dijo que se quería ir a casa, que estaba cansada y tenía sueño. Le dije que esperara un poco más, y dimos otra vuelta, ya encaminándonos hacia su casa, y como antes parándonos de vez en cuando a darnos besos en la boca muy pegados los dos (aunque no llegamos a meternos mano). La acompañé al portal de su casa, y allí nos depedimos, esperaba que me dijera aquello de "¿Subes?", pero no, estaban sus padres y la idea de acabar en su cama no la mencionó ni indirectamente. Me encaminé hacia mi casa, eran las 3 de la madrugada y esperaba coger un taxi y llegar pronto. No fue así, todos iban llenos y andando andado estaba a menos de 5 minutos cuando empecé a ver alguno libre.

Llegué a casa y procedí a hacerme la paja de la frustración. Me desnudé y me tumbé en la cama, con el tubo de goma bien lubricado, pero después de follarlo unas cuantas veces, me entró calor. Salí en pelotas a la terracilla que da a la calle, que contemplé desde mi atalaya del sexto piso. La barandilla me llega hasta la altura del ombligo, así que en el hipotético caso de que alguien mirara no apreciaría a simple vista que iba desnudo. Hacía una temperatura agradable, y mi polla seguía erecta, así que seguí meneándomela con la mano, con toda tranquilidad. En el momento del orgasmo, saqué la polla por entre dos barrás de la barandilla y el semen salio a grandes chorros, por lo menos a un metro de distancia. Fue a caer a la calzada de la calle de abajo, y es posible que cayera algo en algún coche que había aparcado. Me pregunto si su propietario se habrá dado cuenta del churrete que habría en el techo. Seguramente no, como seguro que tampoco me vió nadie, ¿quien iba a estar mirando a las 4:30 de la madrugada precisamente hacia ese balcón del bloque de viviendas-colmena en el que vivo? Creo que nadie.

En realidad no estaba exactamente frustrado, más que la paja de la frustración era la del desahogo, porque llevaba toda la noche empalmado y tenía que desfogarme antes de irme a dormir.

Hoy mi amiga me ha escrito un correo preguntándome que qué me pareció lo del viernes, y le he dicho que bien, y ella me ha contestado que a ella también, y que prefiere ir despacio.

Pues vale, iremos despacio, después de los años que llevo sin follar no me importa esperar unas semanas más.

Y no os preocupéis, que os mantendré informados, ja ja.

miércoles, junio 21, 2006

Inercia

Ultimamente casi todas las veces que me masturbo lo hago por inercia. No es porque me ponga a pensar en cosas calientes, ni porque me excite viendo fotos o pelis eroticas, es por la costumbre, la mayoría de las últimas veces empiezo con mi pene totalmente fláccido, y tengo que masajearlo bien hasta que se pone en erección. Luego, mientras me lo estoy menenando muchas veces me desconcentro y mi mente vuela por sitios ajenos a lo que estoy haciendo, y no siento placer mientras estoy a ello. El orgasmo tarda más en llegar, pero de eso sí que me doy cuenta, je je.

Por otra parte, ya he quedado con mi amiga para ir al cine el viernes por la noche a la última sesión. Después, me imagino que iremos a tomar algo por ahí y luego... a ver que pasa :)

Respondiendo a una cuestión de Aksaray en un comentario del post anterior, lo de mi amiga que-no-esta-buena-pero-si-follable se refiere a su constitucion física. Digamos que tiene algo de sobrepeso, y no demasiada cintura. Pero como ya dije en un post anterior, es muy maja de caracter, y tiene cierta chispa pizpireta en su mirada. Y el follar debería ser un derecho inalienable, independiente del físico y caracter de cada uno, nadie debería ser rechazado por ello, aunque por desgracia me consta que hay personas con ciertas etiquetas a las que les resulta extremadamente dificil, lease: feos/as, gordos/as, gilipollas/os, timidos/as, deprimidos/as, bordes/as, etc.

Sí, hasta los gilipollas tienen derecho a follar, quizás muchos no lo serían tanto si lo hicieran más a menudo.

martes, junio 13, 2006

Caliente y calculador

En respuesta a un comentario que un lector anonimo puso en el post anterior, decir que de momento mi amiga que-no-está-buena-pero-sí-follable está de examenes, y hasta el venti-algo de junio no termina. Todavía no hemos concretado nada, pero seguramente el viernes de la semana que termine saldremos por la noche a dar una vuelta. Parece que quiere rollo, supongo y espero que vaya incluido algún acto carnal más allá de besos y caricias. El problema es el sitio. En mi piso no vivo solo, hay más gente que nunca ha llevado tías estando los demás, y me de palo ser el primero que rompa esta especie de tradición no escrita. Así que según veo tengo tres o cuatro opciones:

- Llevarla a mi piso de todas formas, y procurar pasar desapercibidos, haciendo lo más silenciosamente posible lo que quiera que vayamos a hacer, y acompañarla luego a su casa, porque lo de que amanezca conmigo y el resto de compañeros de piso no me gustaría. Lo se, debería importarme una mierda lo que piensen de mi mis compañeros de piso, pero no puedo evitarlo.

- Ir a algún sitio óscuro, recóndito y tranquilo de la ciudad, tipo parque, y hacer lo que se pueda. El problema es que ahora mismo no se me ocurre ninguno.

- Coger el coche y marcharnos a cualquier sitio óscuro, recóndito y tranquilo de fuera de la ciudad. Se me ocurren algunos, pero no se cómo estarán transitados por la noche y además, nunca lo he hecho en un coche y tengo entendido que es bastante incómodo.

- Alquilar una habitación en un hotel. El problema es que es caro, y como tampoco he reservado nunca habitación en un hotel no se si pondrán pegas por ir a las tantas de la madrugada.

- Alquilar una habitación en una pensión, que será algo más cutre y no tan caro como un hotel. El problema es que no se hasta que punto de cutre puede ser, ni si pondrán pegas por ir a las tantas de la madrugada.

- Ir a su casa, pero no se si será posible, creo que vive con sus padres. En ese caso, quizás se podría intentar lo que he dicho en el primer punto, meternos en su cuarto y hacer lo que vayamos a hacer, pero sin ruido y marchándome a casa silenciosamente cuando terminemos. Para ella sería mejor, porque ya se quedará allí y no tendrá que volver a dormir. Pero claro, eso no depende de mi.

- Variantes que se me ocurren ahora mismo: En casa de algún amigo (dificil, por mi parte), o en el trastero de mi/su casa, que seguro que allí no hay nadie, aunque eso si que es cutre cutre.


¡Necesito que me deis ideas y comenteis experiencias parecidas!

lunes, junio 05, 2006

Gran pajote

Últimamente mis pajas son muy frecuentes, como mínimo una al día, y las alterno entre el tubo de goma y la forma clásica, o sea, con la mano. La de anoche fue especialmente buena. Como ya empieza a hacer calor cuando me iba a ir a dormir apagué la luz de la habitación y me tumbe completamente desnudo encima de la cama, sin taparme con las sábanas ni nada. Comencé a fantasear con el posible polvo que puedo tener con mi amiga follable dentro de unos días. Me imaginaba que estábamos sentados al borde de la cama y nos ibamos desnudando. Yo le quitaba la camiseta sin mangas que llevaba y descubría sus hombros, blancos como la nieve. Luego con cierta dificultad le seguía el sujetador, dejando al descubierto unas tetas de tamaño aceptable con enormes pezones de color rosado. Se las acariciaba con las dos manos y nos besábamos, sentados todavía en el borde de la cama. Nuestros besos se iban haciendo más lururiosos, y nos ibamos recostando en la cama. Cuando estabamos totalmente horizontales le desabrochaba el botón del pantalón y bajaba la cremallera. Entonces metía mi mano, y apartando a un lado su ropa interior palpaba su tesoro. Estaba ligeramente húmedo y caliente, pero era suficiente para desearlo con locura. Le bajaba pantalones y bragas, ambas cosas a la vez, hasta los pies, y ella quedaba desnuda encima de mi cama.

Mientras iba pensando esto mi polla se iba poniendo dura como una piedra, y comenzaba a menearmela con la mano, haciendo suaves movimientos arriba y abajo, y de vez en cuando mis dedos recogían de la punta las gotitas del liquidillo viscoso que iba brotando. A veces paraba, mantenía tensado el músculo pubocoxígeo y observaba cómo fluía más sangre al capullo, que se hinchaba un poco y se volvía de un color más intenso durante unos fugaces instantes. Me gusta mi polla, no será tan grande ni la manejaré tan bien como muchos otros por ahí, pero es la mía, y me da muchas satisfacciones.

Mi fantasía continuaba conmigo saboreando las mieles de su cueva del placer, dándole lametazos y chupadillas a su pepitilla, al tiempo que mis dedos exploraban los alrededores y entrada de su cuevecita, mientras ella apretaba mi cabeza para que no me detuviera. En un momento dado, ella soltó un gemido porque mi lengua había acertado en algún punto sumamente placentero, y eso fue como la gota que colmó el vaso de mi creciente excitación. Yo estaba todavía vestido y en un abrir y cerrar de ojos me quitaba la ropa quedándome tan desnudo como ella. Mi polla erecta deseaba cobijo, así que me situaba encima de mi compañera de cama, y la penetraba lentamente en una clásica postura del misionero. Ambos gemíamos con esa primera y maravillosa penetración, con placer y una especie de alivio, porque yo me destensaba un poco y ella abría más las piernas con gesto relajado. Entonces, muy despacio y con mucha tranquilidad sacaba mi polla y se la volvía a meter, disfrutando los dos al máximo de la sensación. Ella rodeaba mi cuello con sus brazos y me atraía hacia su boca, besándome mientras seguía con las penetraciones. Poco a poco iba acelerando, y entonces dejábamos los besos y simplemente nos contemplábamos, lascivos, mientras el mete-saca era cada vez más rápido, y nuestros gemidos más frecuentes. Finalmente me corría en un maravilloso orgasmo, y a continuación le comía el coñito a ella hasta que sus músculos vaginales comenzaban a dar espasmos mientras brotaba un liquidillo.

Mientras pensaba en eso, mi pajote iba progresando de la misma manera. Mis meneos eran cada vez más rápidos, y alternaba el arriba-abajo con movimientos circulares, tensando de nuevo el músculo para concentrar más el placer. Estuve dos veces a punto de correrme, y las dos me detuve justo a tiempo para no hacerlo. Dejaba pasar unos instantes y volvía a la carga, hasta que en la tercera ocasión me preparé para la corrida. Encendía la luz y busqué algo donde echar el semen. Cogí la tapa de un tarro de crema y la puse encima de mi tripa. Volví a coger mi polla con la mano, y empecé a darle meneos como los que había hecho el rato anterior, y al final vino. Vino un orgasmo tan intenso como hacía tiempo que no tenía, y en sucesivas oleadas de placer la tapa del tarro de crema se inundo con potentes chorros de esperma, que no llegaron a cubrirlo, pero eso no tenía ni tiene ninguna importancia.

Lo importante es que disfruté como un enano. Y solo de rememorarlo y escribirlo me he empalmado y tengo la punta llena de ese liquidillo viscoso e incoloro. Creo que voya a intenar repetir lo de anoche... perdónenme.

lunes, mayo 29, 2006

Calores

La amiga follable que se me escapó el otro día me escribió diciendo que esa noche le pareció todo muy raro, que ella esperaba que hubiera pasado "algo más", pero que como yo no me decidía tampoco quiso hacerlo ella. Decía también que no quería más amigos, que ya tiene bastantes, y tampoco algo serio, porque hace poco que dejó una relación larga, que lo que busca es algo informal. Y yo, leyendo eso, alucinado, es la primera vez que me pasa algo así, normalmente es al revés, que quieres algo más con tus amigas y ellas dicen que no, que eres muy majo y muy simpático, pero que solo quieren que seamos amigos. Ahora está de examenes, pero cuando terminen saldremos otra vez, y espero que entonces sí pase algo...

Por otra parte, volviendo a la temática del blog, durante las últimas semanas mis sesiones masturbatorias suelen ser entre semana por la noche, cuando me voy a la cama para dormir. Curiosamente, los viernes y fines de semana no me dedico a tan placentera actividad, a lo mejor lo hago solo entre semana para "liberar tensiones" :-)

La forma de hacerlo se limita básicamente a dos maneras. Una, tumbado encima de la cama, desnudo, y estimulando el miembro con la mano, moviéndolo arriba y abajo. Cuando estoy a punto de correrme, pongo un pañuelo de papel o un trozo de ídem higíenico en la tripa, y ahí va a parar todo mi esperma. Luego, no tengo más que recogerlo en un gurruño y tirarlo al w.c.

La otra forma, es con el tubo de goma. Ya comenté que me había deshecho del bote de champú porque ya estaba viejo, y no he vuelto a construir otro. Ahora utilizo el tubo de goma, al que echo unas gotas de jabón líquido para lubricar. El orificio es estrecho, por lo que la lubricación es casi imprescindible, pero la sensación es muy muy placentera, hasta el punto de que casi no puedo evitar emitir algún gemido, sobre todo en el momento del clímax, que es algo que no suelo hacer cuando me masturbo.

Ya véis, últimamente no estoy muy innovador en este tema, cuando me aburra buscaré nuevos horizontes, pero de momento estas dos formas de darme placer me satisfacen lo suficiente.

Aunque nunca será lo mismo que compartir cama con una persona real, por supuesto.

domingo, mayo 21, 2006

Amiga follable

Ayer salí un rato por la noche con una 'amiga'. Lo pongo entre comillas porque la conozco desde hace un par de meses, y en ese tiempo habremos quedado unas tres veces para tomar un café o una cerveza. Anoche iba a ser un poco distinto, ya que sería un viernes por la noche en vez de una tarde entre semana.

Acudió al lugar de la cita, con una falda amplia de color negro y una camiseta de manga corta y escote ancho, también de color oscuro. Físicamente es rubia con el pelo rizado, bajita, gordita, y bastante guapa de cara, con unos bonitos ojos verdes. No me gusta especialmente ni es del tipo que más me atrae, pero bueno, se puede mantener una conversación interesante con ella, y por lo menos no tiene la cabeza hueca ni llena de pájaros.

Pensando en lo que pudiera pasar cogí un condón y me lo guardé en el bolsillito pequeño del pantalón vaquero.

Estuvimos en un par de bares comiendo unas tapas y unas cañas, y luego fuimos a un local muy 'chic' a tomar algo más. Nos bebimos un tequila y seguimos hablando. Como había ruido a veces nos teníamos que acercar mucho para entendernos. Entonces me fijaba en el canalillo de su escote, y en la nívea blancura de sus hombros, y deseaba tenerla entre mis brazos con poca o ninguna ropa.

Parecía que el alcohol le hacía efecto y miraba el mundo con los ojos entrecerrados y erráticos. Empezó también a juguetear con el pelo, que en eso del lenguaje corporal significa que yo le resultaba atractivo. La cosa prometía.

Pero entonces dijo que si nos íbamos ya a casa... y peor, le dije que sí.

La acompañé un trecho hasta un semáforo en el que nuestros caminos se separaban. Ella se iría a su casa, donde vive con sus padres, y yo a la mía. Antes de separarnos aun estuvimos hablando un ratillo más, e hicimos una despedida en falso. Luego seguimos hablando otro instante más, y de nuevo nos volvimos a acercar mucho las caras y las miradas. Deseaba besarla en la boca, o que ella me besara a mi. Pero de nuevo, nada de eso sucedió. Al final nos dimos los dos besos de despedida de rigor, cogiéndonos un poco del brazo, y nos fuimos cada uno por nuestro lado.

Lamenté no haber podido tener sexo con ella. Quizás con un segundo tequila nos hubiéramos soltado un poco más los dos. Tampoco teníamos un sitio en el que poder hacerlo tranquilamente. Pero parece que no le resulto 'inatractivo', quizás la próxima vez haya más suerte.

Cuando llegué a casa gasté de todas formas el condón, me lo puse y me hice una bonita paja. Cogí la almohada y me puse encima de ella, metiendo mi polla engomada entre ella y el colchón de la cama. La moví adelante y atrás durante unos minutos, imaginando que estaba con la chica esta, recorriendo con mis manos sus blancos hombros, sus proporcionados pechos, y el resto de su abundante anatomía. Mi polla entraba y salía de su coñito rosado y húmedo, y cuando empecé a notar que iba a correrme aceleré el ritmo, hasta que exploté en un gran orgasmo y mis chorros de esperma iban uno tras otro a quedarse en los límites del condón.

miércoles, mayo 10, 2006

El rulo

Recuerdo que una de las lectoras de la primera temporada de este blog nos relató una vez en los comentarios una de sus experiencias masturbatorias. En ella, utilizaba un rulo de los del pelo para darse placer en su zona íntima.

No se si se referiría a algo parecido a esto: Foto1 - Foto2


¿Estás por ahí, +turbadora?

Crema corporal

Tengo en el baño un bote de crema corporal, y en la etiqueta dice:


(...)

MODO DE EMPLEO: Aplicar dando suaves masajes hasta su completa absorción.

(...)


¿Adivináis en que parte del cuerpo la empleo a veces dando suaves masajes hasta que se absorbe completamente?

Sí, en esa... :-)

jueves, mayo 04, 2006

¿Tercera temporada?

En los últimos días me han entrado ganas de poner algún post sobre mis últimas sesiones onanistas (nada extraordinarias, por otra parte). Así que quizás (solo quizás) reabra el blog, aunque los posts serán mucho más esporádicos.

Para que quede para la posteridad (como si importara mucho...) esta es la historia del blog hasta este momento:

Primera temporada
Cuento con todo detalles todas y cada una de las pajas que me hago. En uno de los posts describo cómo fabricar una vagina artificial casera con un bote de champú. El post aparece en varios blogs y comienzo a recibir muchas visitas. Se ponen muchos comentarios muy interesante y reina el buen rollito. Todo finaliza abruptamente (oct-2005) cuando pongo por error un comentario donde no quería y destruyo el blog, perdiendo casi todo lo que había en él.

Segunda temporada
Unas semanas después vuelvo a crearlo, aunque está en blanco. Vuelvo a explicar con todo detalle cómo me masturbo, e inicialmente vuelve a recuperarse el espíritu de la primera temporada. Pero poco a poco va decayendo. Consigo rescatar de entre mis borradores el post del bote de champú y lo vuelvo a poner. Pocos meses después, casi nadie escribe comentarios y se me hace más costoso y aburrido poner posts. En febrero de 2005 doy por finalizada la segunda temporada, entre mensajes de ánimo de lector@s agradecid@s y algún que otro insulto gratuito.

El subtítulo para las dos anteriores era este:

Un simple experimento. Relación detallada y sistemática de todas las pajas que me hago.

Tercera temporada
La intención es mucho menos ambiciosa que antes: Simplemente escribiré todo lo que se me pase por la cabeza (la de arriba o la otra) acerca del sexo, centrado sobre todo en la masturbación (que por desgracia es lo que mejor conozco).


Como siempre, los comentarios son bienvenidos, aunque borraré de forma inmisericorde los de todos los trolls que puedan presentarse.

miércoles, abril 19, 2006

Página curiosa

Dicen que a los tios nos obsesiona el tamaño de nuestro pene (a mi no, estoy satisfecho), pero los autores (o autoras) de esta página no se quedan atrás con el órgano femenino:

Instituto de la vagina

Historia del vibrador

Hoy he visto un documental curioso.

Parece ser que en la antigua Grecia, cuando una mujer estaba irritable y con cambios de humor repentinos decían que estaba histérica. Esta término viene de la palabra griega que significa útero, porque pensaban que se debía a que ese órgano se movía de sitio dentro del cuerpo de la mujer.

En la Edad Media, se observaba que había muchas histéricas entre las monjas y las viudas célibes. El remedio para solucionarlo era dar un masaje en el clítoris y vulva de la afectada. Lo daban los galenos y las comadronas de la época.

En los siglos XVIII y XIX se sostenía la misma creencia, y en los tratados médicos de la época se daban consejos sobre cómo aplicar el remedio. Había que darlo hasta que la mujer alcanzaba lo que llamaban "paroxismo histérico" y la histéria remitia. No era ni más ni menos que un orgasmo.

Hacia la segunda mitad del siglo XIX la histéria suponía más del 70% de las visitas de las mujeres al médico. Normalmente el remedio les aliviaba durante dos semanas al cabo de las que tenían que repetir la visita. Los médicos estaban desbordados, y dar el masaje manualmente llegaba a ser fatigoso.

Entonces se inventaron los vibradores, que permitían al médico darlo de forma cómoda en la consulta. Los primeros funcionaban a manivela y a pedales. También hubo alguno con una pequeña máquina de vapor, y a principios del siglo XX con electricidad. Eran enormes armatostes muy caros, hasta que en los años 20 apareció uno del tamaño de un secador de pelo pequeño que se podía adquirir por cualquier particular para ser usado en su casa.

Seguía considerándose un aparato terapéutico, que se utilizaba en otras zonas del cuerpo además de en el clítoris y no solo para la histéria, sino también como relajante. Se anunciaban en las revistas femeninas al lado de electrodomésticos entonces novedosos como lavadoras o planchas eléctricas.

A partir de los años 60 empezó a dársele el uso que conocemos hoy, como juguete sexual en lugar de terapéutico, y adoptando todas las formas, tamaños y colores.

...


O sea, que en la antigüedad llamaban 'histérica' a lo que hoy llamaríamos 'malfollada' :-)

Destrucción del bote de champú

Ayer tiré a la basura el ejemplar de el bote de champú que me acompañaba durante los últimos meses en algunas (no todas) mis masturbaciones. Estaba sucio por dentro y por fuera, y me rozaba en un lado de la polla al penetrarlo, por una mejora que intenté:

Quise hacerle unas protuberancias por dentro para que diera más gusto al penetrarlo, así que reblandecí el plástico con el mechero y apreté con la parte de atrás de un bolígrafo Bic para que al enfriarse quedaran como bultitos. La cosa era más costosa de lo que parecía, así que solo hice dos o tres en cada lado. Una de ellas quedó demasiado "protuberante", y después cuando me lo follaba después de meter y sacar muchas veces me rozaba.

Así que ayer, lo saqué con ánimo de usarlo en la cama antes de dormir, pero en vez de eso cogí unas tijeras, lo corté en cuatro trozos, y lo tiré. Cuando lo eche de menos seguro que me hago otro :-)

Por cierto, al final anoche no me hice esa paja que comentaba, ni con bote ni sin él. Me quedé sobado en cuanto me tapé con la sábana.

domingo, febrero 19, 2006

FIN de la segunda temporada

Voy a dejar de escribir el blog. Como no se si va a ser para siempre, dejemoslo en que la segunda temporada ha llegado a su fin, como en las series de televisión.

Las razones de mi abandono son:

- Esto ya no es lo que era. El punto de inflexión lo marca el desafortunado día en que destruí el blog por un descuido mío (ver aquí). Antes de eso había muy buen rollito, la gente comentaba cosas, estaba muy bien. Después fue decayendo hasta quedarse en esto, con posts que ya nadie comentaba. No pasa nada, no es obligatorio poner comentarios en los posts, ni es la única razón por la que lo dejo.

- Ya no me divierte, más bien al contrario. El tener que actualizar casi todos los días el blog con la paja que me hice la noche anterior se ha convertido para mi en una rutina incómoda y cansina. Me tengo que obligar a hacer algo que no me apetece, y como tampoco me obliga nadie, pues mejor lo dejo.

- Tengo otros proyectos que ahora mismo me motivan más que este blog, y a los que quiero dedicar las energías y la atención que empleaba aquí. No eran muchas, pero así es una cosa menos que tengo en la cabeza.

- Esto empezó como un experimento, y como una forma de llenar un hueco que había en la blogosfera. Después de unos meses, ya he saciado la curiosidad que me llevó a ponerlo en marcha. En cuanto al hueco, de momento no he encontrado ningún otro blog similar a este, en que la gente cuente sus experiencias masturbatorias, por lo que de momento sigo siendo el pionero, je je, al menos en el mundo hispano.



Así que ya no voy a poner regularmente la descripción de mis sesiones masturbatorias, como venía haciendo hasta ahora. Es posible que de vez en cuando ponga algún post con alguna cosa curiosa relacionada con la masturbación, o alguna paja que por alguna razón quiera postear, pero en general se actualizará poco.

¿Volveré? ¿Habrá "tercera temporada"? Quién sabe... puede que sí y puede que no. Ahora mismo no me apetece nada, pero... la primavera (que la sangre altera) está cerca, quizá el subidón hormonal me incite a retomarlo donde lo estoy dejando ahora :-)


En cualquier caso, gracias a todos y todas los que me habéis leído en algún momento. En especial a Aksaray, La + turbadora, David, laceci, mepones y a todos los que escribistéis algún comentario.

Salud y buenas pajas para todos/as.


Hasta siempre,

El más turbador.

martes, febrero 07, 2006

+1 Relajante

- Dia y hora: Martes 7 de febrero, a las 18:30

- Lugar: En el cuarto de baño

- Desencadenante: Hoy he tenido un día muy estresante y estaba tenso y ansioso, así que he decidido relajarme con una buena paja.

- Forma de hacerlo: He hecho un círculo con los dedos pulgar e índice de la mano derecha y he cogido con él mi polla, justo donde empieza el glande. He empezado a hacer movimientos arriba y abajo, pero sun recorrer todo el tronco del pene, sino quedándome solo en esa zona del glande, mientras apretaba con los dedos. Al estar formando un círculo, rozaban con esa piel tan sensible y la sensación era muy agradable y placentera. Mi polla se ha puesto dura como una piedra y no he tardado en segregar líquidillo preseminal, que he usado para embadurnar la zona y hacer la experiencia aun más agradable.

- Duración: Un cuarto de hora.

- Intensidad y lugar de la corrida: Cuando ha llegado el momento de correrse me he acercado a la pila de lavabo y he descargado ahí. Cada chorro de esperma ha ido a parar a un sitio diferente, y ha quedado toda la pila salpicada de goterones. El orgasmo ha sido bueno, sobre todo los dos o tres primeros chorros, y luego con cada uno ha ido decayendo en intensidad. Después, he abierto el grifo del agua y he limpiado todo, que se ha ido por el desagüe.

domingo, febrero 05, 2006

+2 Dos normales

- Dia y hora: Domingo, una de madrugada y otra por la mañana.

- Lugar: Mi cama, mi habitación.

- Forma de hacerlo: Con la mano, arriba y abajo, de la forma clásica.

- Duración: Unos 15 minutos.

- Intensidad y lugar de la corrida: Intensidad normal, corrida en la tapa de un tarro de crema para manos.

viernes, febrero 03, 2006

+1 Plástico

- Dia y hora: Jueves por la noche

- Lugar: Mi cama, mi habitación.

- Desencadenante: Ninguno.

- Forma de hacerlo: Cuando me estaba desnudando para irme a dormir a la cama he visto encima de la mesilla un trozo de plástico fino del de embalar alimentos y al lado una goma elástica. Cómo habían llegado ahí no importa. El caso es que al verlo he visualizado al instante mi polla envuelta en el plástico mientras por su punta brotaba semen que no podía salir y se quedaba allí, impregnándolo de blanco lechoso. Dicho y hecho. Primero me he meneado un poco la polla, que estaba totalmente fláccida, hasta que ha alcanzado una erección aceptable. Entonces me la he envuelto con el plástico y he seguido meneándomela con la mano. Como si fuera un condón :) Después de unas cuantas sacudidas, me he dado cuenta que no me gustaba, no sentía nada, y entonces lo he quitado y solo me he cubierto el capullo ajustándolo con la goma. He seguido meneándomela, pero era incómodo y tampoco sentía mucho placer. Así que me he quitado del todo el plástico y he continuado con una paja clásica, usando únicamente la mano. Cuando estaba ya a punto de correrme, he vuelto a colocar el plástico apretado con la goma en el capullo, y he acelerado el ritmo moviéndomela muy muy deprisa. Entonces he eyaculado, exactamente como había imaginado. Luego he arrugado el plástico haciendo una bolita, con el semen aún caliente en su interior, y lo he tirado a la basura.

- Duración: Unos 15 minutos.

- Intensidad y lugar de la corrida: Intensidad normal. Me he corrido en el plástico.

jueves, febrero 02, 2006

+1 Seguimos experimentando

- Dia y hora: Anoche a las 1:30 de la madrugada

- Lugar: Mi cama, mi habitación

- Desencadenante: Mi búsqueda de nuevas experiencias :-)

- Forma de hacerlo: He usado de nuevo el tubo que compré en una tienda de bricolage. Me está gustando mucho, a lo mejor acaba siendo el sustituto de El Bote. Esta vez probé a utilizar aceite de girasol para lubricarlo. El resultado fue muy bueno, mi polla entraba y salía con toda facilidad, dándome un placer inmenso. Sobre todo si no intentaba meterla toda, sino solo hasta más o menos la mitad. La primera parte del tubo tiene como unas estrías que supongo servirán para sujetar otros tubos que se conecten a él. Al rozarlas con la zona del glande y el frenillo casi se me ponían los ojos en blanco del placer que sentía. Estuve más de 20 minutos follándomelo, hasta que el aceite empezó a dejar de ser efectivo seguramente porque lo abservería con la piel. Después de todo ese rato haciendo mete-saca empezaba también a cansarme, así que aceleré el ritmo todo lo que pude, a una velocidad casi frenética, hasta que finalmente llegué al orgasmo. Después me puse el pijama (estaba desnudo todo el rato) y me dormí enseguida, por el cansancio y la satisfacción.

- Duración: Algo menos de media hora.

- Intensidad y lugar de la corrida: Corrida larga y bastante intensa. Corrida dentro del tubo.

miércoles, febrero 01, 2006

+2 Las primeras de febrero

- Dia y hora: 1 de febrero. Una por la noche y otra por la tarde después de volver del trabajo.

- Lugar: Mi cama, mi habitación

- Desencadenante: Visión de vídeos eróticos en el ordenador.

- Forma de hacerlo: Las dos con la mano, por el método tradicional. En fin, no hay mucho más que contar.

- Duración: Poco más de 10 minutos.

- Intensidad y lugar de la corrida: Intensidad normal, corrida en el cuarto de baño.

Resumen de enero

Durante este mes el número de veces que me he masturbado ha sido de 18, lo que hace una cada menos de dos días, o más de 4 a la semana.

No está mal, yo pensaba que los fríos meses del invierno la líbido también se enfría pero no, que va, sigue igual, será porque haciendo frio fuera apetece más quedarse en la cama calentito (en los dos sentidos de la palabra :-)

martes, enero 31, 2006

Accesorios para el coche

Visto en ...hmmm...:

Se conecta por un lado al encendedor del coche, y por el otro a... ya os imagináis :-)

Versión para Él:



Más información aquí

Versión para Ella:



Más información aquí

+1 Por la mañana

- Dia y hora: Martes 31 por la mañana.

- Lugar: Mi cama, mi habitación.

- Desencadenante: Erección matutina y ganas.

- Forma de hacerlo: Esta ha sido al despertar después de la paja de la noche anterior con el tubo de goma. Lo había dejado en el suelo, apoyado en la pata. Lo he cogido y lo he movido un poco para ver si seguía ahí el semen de la noche anterior, y sí, ahí estaba, licuado por el paso de las horas. He metido la polla en el tubo suavemente, y luego lo he colocado en posición vertical para que el semen impreganara las paredes y sirviera de lubricante. Después, he hecho como la noche anterior, me he colocado boca abajo con el tubo entre mi cuerpo y la cama, y he empezado a follármelo. Al principio lo he hecho asomando la polla por encima del pijama, pero enseguida me he bajado los pantalones hasta las rodillas para estar más cómodo. Esta vez la cosa ha ido más deprisa porque no podía entretenerme. La polla entraba y salía con toda facilidad porque estaba muy bien lubricado, y rápidamente he llegado al punto en que notas que enseguida vas a correrte. He acelerado el ritmo, y finalmente me he corrido. Después he limpiado en el tubo en el lavabo, que se ha tragado el semen líquido de anoche y el viscoso de unos minutos antes, y he guardado en lugar discreto el artefacto del placer.

- Duración: Rapido, 5 minutos.

- Intensidad y lugar de la corrida: Orgasmo intenso y corto. Corrida en el interior del tubo.

+1 Después de varios días

- Dia y hora: Madrugada del lunes al martes 31.

- Lugar: Mi cama, mi habitación.

- Desencadenante: Llevaba casi una semana sin masturbarme, unas veces porque no tenía ganas y otras porque no estaba cómodo en el lugar y momento que me encontraba.

- Forma de hacerlo: Esta vez he utilizado el tubo de goma que me compré en una tienda de bricolaje. Primero lo embadurné por dentro bien de crema de manos, y luego me puse a fantasear, hasta que mi polla comenzó a ponerse dura. Entonces, me quité la parte de abajo del pijama y la metí en el tubo. Entró con dificultad porque es un poco estrecho, pero mejor así poeque da más gusto. Comencé el mete-saca y así estuve durante un rato. En un momento dado me paré paré porque ya no entraba bien, y eché más crema de manos para que lubricara mejor. Seguí metiendo y sacando, notando un inmenso placer cada vez que la metía hasta el fondo, hasta que noté que me iba a correr. Entonces paré unos momentos porque estaba disfrutando mucho y no quería terminar todavía. Después de un par de minutos, reanudé el folleteo. La erección se me había bajado un poco, pero después de dos o tres embestidas volvía a tenerla igual de dura que antes. Volví a notar un placer muy intenso, y de nuevo cuando estaba cerca del orgasmo me detuve en seco para prolongar el acto. Entonces, se me ocurrió que quizás con el vibrador del teléfono móvil podría obtener mejores sensaciones. Lo cogí de la mesilla y lo estuve configurando para que no hiciera sonidos, sino que vibrara, y programé el despertador para que sonara un minuto después. Cuando lo hizo, comenzó a vibrar, y entonces metí la polla en el tubo y en la otra abertura encajé el móvil. La cosa no funcionó como yo esperaba, la vibración apenas se transmitía bien desde un lado del tubo al otro, y además duró muy poco. Dejé de nuevo el móvil en la mesilla, y seguí como hasta ese momento. Al igual que antes, la pausa que había hecho para configurar el móvil sirvió para que se me bajara un poco la excitación y la erección, y así pude seguir follándome el tubo durante un rato más. Al final, volvía a notar la agradable sensación que precede al orgasmo, y entonces ya sí, aceleré el ritmo y me corrí. Después, dejé el tubo en el suelo apoyado en la pata de la cama, colocado de tal forma que el semen no se derramara por el suelo.

- Duración: Alrededor de media hora.

- Intensidad y lugar de la corrida: Fue larga y bastante intensa. Me corrí dentro del tubo, que penetraba con más fuerza con cada oleada orgásmica.

martes, enero 24, 2006

+1 Orgasmo seco

- Dia y hora: 24 de enero a las 1:00 de la mañana.

- Lugar: Mi cama, mi habitación.

- Desencadenante: Tenía ganas de liberar tensiones :-)

- Forma de hacerlo: Me he metido desnudo en la cama y he comenzado a acariciarme la polla con la mano, y enseguida a pasado de estar fláccida a estar dura y erecta. He continuado con la mano haciendo movimientos arriba y abajo. Con la otra mano mientras me masajeaba la zona del escroto y la base del pene. Hacia movimientos lentos y circulares, para disfrutar lo máximo posible. A la hora de correrse me encontré con varios problemas: No tenía a mano el bote, ni papel higiénico, ni pañuelos, ni quería mancharme la tripa de semen ni podía levantarme para ir al baño porque había más gente en la casa levantada. Así que decidí correrme sin eyacular, apretando fuertemente dos o tres dedos justo debajo de los testículos. Sin dejar de hacer eso con una mano, con la otra aceleré el ritmo del masaje hasta que comencé a correrme. Entoncés aumenté la presión mientras me iban llegando las oleadas de placer del orgasmo, y no salió ni una sola gota de semen. Cuando pasó, dejé de apretar, y así acabó la paja.

- Duración: Unos 20 minutos.

- Intensidad y lugar de la corrida: Intensidad normal, no me corrí en ningún sitio porque no eyaculé.

domingo, enero 22, 2006

Haz un molde de tu pene

Visto en Yonkis:



Ya sabéis, si tenéis una compañera sexual a la que queráis hacer un regalo para que os recuerde cuando no esté con vosotros, este es el vuestro :-)

Página original

+1 Tranquilamente

- Día y hora: Madrugada del sábado al domingo, sobre las 2:00

- Lugar: Mi cama, mi habitación.

- Desencadenante: Nada.

- Forma de hacerlo: Tumbado boca arriba, desnudo en la cama, he empezado a acariciarme el miembro con la mano, mientas crecía y se iba poniendo más y más duro. Después lo he agarrado con la mano y hacía movimientos arriba y abajo, y de vez en cuando frotaba con los dedos la zona del glande para sentir más placer. He continuado así hasta que estaba a punto de correrme, pero a punto a punto, de modo que si me hubiera continuado haciendolo dos segundos más lo hubiera hecho. Pero no, me he detenido justo a tiempo, y he esperado un poco a que se me pasara. Mi polla palpitaba, el capullo se veía hinchado y de color oscuro, y brotaba liquidillo preseminal. Después de unos momentos, he vuelto a meneármela de nuevo, hasta llegar casi al momento de la corrida, pero he vuelto a detenerme justo a tiempo. Y así he repetido la operación tres o cuatro veces más. Cuando iba a hacerlo por última vez he cogido la tapa de un bote de crema de manos y la he puesto sobre la tripa, y he vuelto a estimularme el glande usando mis propios jugos. Entonces por fin, he llegado al orgasmo.

- Duración: Más de media hora.

- Intensidad y lugar de la corrida: El orgasmo ha sido intenso y corto, y he echado todo el semen en la tapa que tenía encima de la tripa.

viernes, enero 20, 2006

La penúltima idea

En las tiendas de bricolage, sección fontanería podéis encontrar una gran variedad de tubos de muchos materiales y grados de flexibilidad que pueden utilizarse con fines masturbatorios echándole tan solo un poco de imaginación.

El otro día me compré por 3 € un tubo de goma de 35 mm de diámetro como este:



Debidamente lubricado es un buen sustituto del bote de champú, aunque tiene un par de inconvenientes. El primero es que para el tamaño de mi polla se queda un poco justo, así que el lubricante es imprescindible y no se puede penetrar muy deprisa. El segundo es que la superficie interior es lisa y al no haber roce con nada el placer que se siente es menor. La ventaja es que no hay que seguir el laborioso proceso del bote de champú cortando plástico y moldeándolo con el mechero. Es simplemente sacarlo de su envoltorio y ya se puede utilizar. Además, en este modelo concreto el hecho de tener dos aberturas da mucho juego, ya que si se tapa la del lado contrario que estemos penetrando no dejaremos salir el aire bien y se produciran ruidos como de pedorreta :-)

Cuando me canse de este ya tengo pensado cual será el siguiente, uno parecido a este:



...que al tener esas ondulaciones digo yo que dará más gusto meterla. El que vi yo valía algo más de 7 €, pero como ya me iba a llevar el otro y no tengo tanto sitio en casa para guardarlos discretamente, pues lo dejé para mejor ocasión.

jueves, enero 19, 2006

+4 Atrasadas

Ufff, cada día me cuesta más actualizar el blog.

Nada, simplemente decir que entre el post anterior y este me he masturbado en 4 nuevas ocasiones, casi una vez cada día.

Los detalles no tengo ganas hoy de contarlos, pero he estado haciendo algún nuevo experimento pajeril, que os contaré próximamente.

domingo, enero 15, 2006

+1 Domingo por la mañana

- Dia y hora: Domingo 15, a las 12:00 am

- Lugar: Mi cama

- Desencadenante: Erección matutina, fantasias.

- Forma de hacerlo: Desnudo dentro de la cama con la mano, moviéndola arriba y abajo, a diferentes velocidades y poco a poco acelerando el ritmo.

- Duración: Un cuarto de hora.

- Intensidad y lugar de la corrida: Normal, en un trozo de papel higiénico.

+1 Por MSN

- Dia y hora: Viernes de madrugada

- Lugar: Mi habitación

- Desencadenante: Conversación por MSN con una lectora del blog.

- Forma de hacerlo: Desde hace unos días tengo una webcam y mi interlocutora me iba diciendo lo que hacer. Primero me quité la camiseta y a continuación el pantalón, quedándome en calzoncillos. Mi polla empezaba a estar dura y ya se podía apreciar en el bulto que se veía. Entonces me dijo que me lo quitara también, y así lo hice. Al hacerlo, mi pene que estaba apretujado se vio libre y se puso mirando hacia arriba. Comencé a meneármelo con la mano mientras seguía sentado en la silla, y entonces ella me pidió que le enseñara El Bote. Fuí a sacarlo de su escondite, y le eché unas gotas de gel de ducha. Volví a la silla y metí en él mi polla y la saqué unas cuantas veces. Luego me tumbé en la cama y me lo follé, un rato boca abajo y otro boca arriba. Después dejé de hacerlo y continué con la mano. Con el jabón del bote y un poco de saliva que me eché, seguí masturbándome hasta que vi cerca el momento de correrme. Le pregunté dónde quería que lo hiciera, y me dijo que en la tripa, que quería que hoy me ensuciara :-) Así lo hice, continué moviéndo la mano más rápido hasta que llegó el momento de la liberación.

- Duración: Alrededor de media hora.

- Intensidad y lugar de la corrida: Me corrí sobre la tripa, de forma abundante y muy placentera. Después con un par de pañuelos de papel me limpié todo el semen, que se había quedado pegado en el vello.

viernes, enero 13, 2006

+1 Antes de dormir

- Dia y hora: Madrugada del jueves al viernes
- Lugar: Mi cama
- Desencadenante: Conversación por MSN
- Forma de hacerlo: Después de hablar con una lectora del blog me fui a dormir, pero me entraron ganas de pajearme. Me quité el pijama y me quedé desnudo dentro de la cama, y me agarre la polla con la mano derecha. Para que la punta no rozra con la sábana, levanté las rodillas quedando con forma de tienda de campaña. La paja en si fue al estilo clásico, agarrando la polla con la mano y moviéndola arriba y abajo, despacio al principio y acelerando la velocidad según me iba acercando al orgasmo.
- Duración: Algo más de 10 minutos.
- Intensidad y lugar de la corrida: Intensidad normal, me corrí en la tripa, y a continuación me limpie el semen empapándolo en papel higiénico.

miércoles, enero 11, 2006

Vuelta de un clásico

Haciendo limpieza en el disco duro de mi ordenador he encontrado un borrador del post con el que este blog se hizo famoso (o casi). Lo he completado y retocado un poco, y aquí está de nuevo:

El hambre agudiza el ingenio

Además, lo he puesto en la misma fecha que el original, para que el link sea el mismo de entonces y se pueda seguir accediendo desde las páginas que lo enlazaron.

+1 Al volver a casa

- Dia y hora: Miércoles por la tarde
- Lugar: En el baño
- Desencadenante: Ninguno especial, ganas de pajearme.
- Forma de hacerlo: La clásica, con la mano, agarrándome la polla y moviéndola arriba y abajo.
- Duración: Rápida, unos 10 minutos.
- Intensidad y lugar de la corrida: Normalita, en un trozo de papel higiénico.

martes, enero 10, 2006

+1 Calentito en la cama

- Dia y hora: Madrugada del martes al miercoles
- Lugar: En mi cama.
- Desencadenante: Ninguno especial, ganas de pajearme.
- Forma de hacerlo: Con el bote de champú, lubricado con jabón líquido. Penetraciones a diferentes velocidades e intensidades. En algunos momentos me movía tanto que la cama hacía ruido de muelles.
- Duración: Algo más de 15 minutos.
- Intensidad del orgasmo: Normalita,

Visto por internet

lunes, enero 09, 2006

+2 Seguidas por cam

Nada más volver de las vacaciones de navidad me decidí a probar el regalo que mi hicieron los Reyes Magos, una webcam, así que me metí en un chat a ver si encontraba alguna chica que tuviera también cámara, pero después de un par de horas desistí. Seguro que existen, pero ninguna tenía y tampoco se muy bien donde buscar. Cuando lo había dejado ya por imposible me puse a hablar con una que quería un privado caliente, nos intercambiamos nuestros MSN y empezamos a decirnos cosas calientes. Al cabo de un rato le puse la cam, y me fui quitando la ropa delante, hasta quedarme en pelotas con la cámara enfocada a mi polla erecta. Entonces me dijo que me la cogiera con la mano de cierta forma y me la meneara, y yo obedecí. También me dijo que me metiera un dedito por el culo y me masajeara "el punto G masculino" y como yo no tenía ganas de manchármelo finjí que lo hacía. No es que tenga ningún tabú con este teman, alguna vez lo he hecho, pero en ese momento no me apetecía. Seguí un buen rato meneándomela, hasta que llegó el momento del orgasmo. Entonces acerqué la polla a la cámara y me corrí en la mesa. El semen salió abundante, a borbotones, y el orgasmo fue bastante intenso. Una de las mejores corridas de las últimas semanas.

Después de eso, seguimos hablando un poco, y mientras lo hacíamos yo no dejaba de toquetearmela, así que en pocos minutos, menos de 10, sentía que estaba listo para otra paja, aunque no estaba muy seguro, porque normalmente si me las hago seguidas tengo que esperar más de un cuarto de hora entre una y otra. Pues para salir de dudas, me puse a meneármela otra vez, y efectivamente, volví a correrme, aunque el orgasmo fue menos intenso y con menos fluidos que el anterior.

Tanto ella como yo nos quedamos sorprendidos de lo rápido que me había recuperado. Vamos, no es lo normal, no me considero una máquina sexuarl, creo que nunca me había hecho dos tan seguidas.

Nota: Como siempre que chateo y no veo con quién me queda la duda de si la otra persona es realmente una tía o un tío haciéndose pasar por ella. Por un par de detalles que dijo, pienso que realmente era una chica, pero no puedo estar seguro al 100%

miércoles, enero 04, 2006

+3 Las primeras del 2006

Sigo teniendo el acceso a internet complicado, asi que no puedo extenderme en los detalles.

Desde que comezó el año me he pajeado tres veces. Una de ellas en la cama, con mi querido bote de champú y las otras dos en el cuarto de baño después de la ducha, y usando el tradicional método de la mano que sube y baja.

¿Y vosotr@s? ¿Cómo habeis empezado el año? ¿Alguna pajilla o polvete que merezca la pena contar por aqui?

domingo, enero 01, 2006

Resumen de diciembre

Durante este mes el número de veces que me he masturbado ha sido de 14, lo que hace una cada algo más de 2 días, o 3 a la semana.

Me hubiera gustado contabilizar todas las del año, y así ver cuantas en total me hice en el 2006. Si todos los meses lo hubiese hecho tantas veces como este, el resultado hubiera sido de 168.

Pero como no ha sido así, no se puede tomar más que como una aproximación :-)